En los últimos meses estamos presenciando como desde la clase política se adoptan medidas anticrisis que lejos de lograr objetivamente ese fin nos demuestran que los gobernantes han perdido el norte y denotan una incoherencia e incompetencia sin parangón para afrontar la misma.
Reducción del horario de trabajo a Secretarios Judiciales a 25 horas en
su parte de obligada presencia.
Una de las últimas
medidas que pretende aprobar el Ministerio es el establecimiento de una jornada
de trabajo para el Cuerpo de Secretarios Judiciales de sólo 25 horas semanales
de presencia física “y una parte flexible de cumplimiento fuera de la sede
judicial”.
Esta medida
cuanto menos es insólita, desproporcionada, incoherente y atenta gravemente
contra la solidaridad en la distribución de la carga de trabajo de los equipos
de trabajo en flagrante contraposición con la Orden Ministerial
dictada por el Ministerio de Justicia en el mes de marzo, en la que se
establece con carácter general la jornada mínima de 37 horas y media de trabajo
en la Administración de Justicia. En cambio, ahora, mientras a los
funcionarios de los Cuerpos de Médicos Forenses, Gestión, Tramitación, Auxilio
y los Cuerpos Especiales de Toxicología y Ciencias Forenses se nos impone una
mayor rigidez en el cumplimiento del horario bajo el pretendido pretexto de
ahorrar en costes de personal o al menos justificar la no creación de nuevos
órganos judiciales, el Ministerio de forma absolutamente incoherente, pretende
relajar ese mismo cumplimiento cuando se trata del Cuerpo de Secretarios
Judiciales, excusándoles de la obligada presencia en la oficina judicial más
allá del horario de atención al público.
Difícilmente
conseguirá el Ministerio “implicar a todos los integrantes de las oficinas
judiciales en la consecución de objetivos comunes”, cuando establece
diferencias de trato entre unos y otros privilegiando a unos cuantos a la hora
de exigir el cumplimiento de sus obligaciones -la del cumplimiento de la
jornada es una de ellas, que debe exigirse a todos por igual-; como difícil es
ya conseguir esa implicación cuando vemos que se abona a los secretarios
judiciales una productividad por la realización de unas tareas cuya
materialización, en la práctica y en muchos casos, corresponde al resto de
funcionarios que prestan sus servicios en los órganos judiciales.
Ese trato
privilegiado carece de una explicación mínimamente creíble y causa verdadero
pudor, además de constituir un manifiesto
ejercicio de incoherencia por parte del propio Ministerio, cuyo titular,
hace pocos días, afirmaba que “el país no está para siestas”,
afirmación que casa poco con su propuesta de que un grupo de funcionarios no
cumpla con sus obligaciones horarias o que las cumpla relajada y ficticiamente
en su domicilio particular. Por parte del Sindicato STAJ nos parece que el cuerpo de Secretarios Judiciales tiene que
integrarse dentro del equipo arrimando el hombro para soportar la carga de
trabajo en la misma medida que se le exige al resto del personal.
STAJ
ha presentado ya la oportuna queja al Ministerio de Justicia, y así lo
expresará también en la mesa sectorial de la semana próxima, manifestando su
frontal oposición a esta desigualdad de trato que pretende imponer el
Ministerio, exigiendo que el cumplimiento de las obligaciones se exija a todos
por igual, rechazando de plano ese trato privilegiado hacia un cuerpo de
funcionarios al que alguien pretende erigir en una suerte de élite funcionarial
sin justificación alguna. Estas medidas no aportan ningún beneficio, y nos
consta que ni los mismos secretarios judiciales están de acuerdo con ellas,
pues la mayoría de los integrantes de este Cuerpo son profesionales
responsables que no comparten unos privilegios que no generarán sino más
crispación y un mayor distanciamiento del resto de funcionarios de la
Administración de Justicia.
AHORA MÁS
QUE NUNCA: CUMPLE SÓLO TUS FUNCIONES DENTRO DE TU HORARIO. ESTÁ EN JUEGO TU
PROPIA DIGNIDAD.