lunes, 2 de abril de 2012


REVISIÓN DEL SISTEMA DE TASAS JUDICIALES EN SEGUNDA INSTANCIA

Alberto Ruiz-Gallardón subirá las tasas judiciales entre 50 y 750 euros a partir de la segunda instancia, salvo en lo penal, como medida de contención drástica con la artificiosa litigiosidad que colapsa los juzgados. El Consejo de Ministros aprobó ayer el informe del anteproyecto de ley preparado por el ministro de Justicia para intentar solucionar el colapso de la justicia española y agilizar su funcionamiento. Por primera vez, el copago llegará también a los juzgados de lo social.

El objetivo principal de la reforma es que queden fuera de los juzgados conflictos que se pueden solucionar por otras vías como la mediación o aquellos actuaciones que solo pretenden alargar en el tiempo los recursos y que, a la postre, agobian el día a día de los juzgados. Según explicó la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, el anteproyecto, que ahora será remitido al Consejo de Estado y al Consejo General del Poder Judicial, pone el acento en la segunda instancia para “evitar el exceso o abuso” de los recursos. Se trata pues, dijo, de que quien ya tiene la sentencia de un órgano judicial “contribuya con los costes” que genera recurrirla en una segunda instancia.
Las tasas se aplicarán tanto para las personas físicas como las jurídicas, pero solo a aquellas con recursos suficientes como para poder pagarlas. De hecho, las tasas no irán a parar a las arcas del Estado sino que se destinarán, íntegramente, a sufragar la justicia gratuita para esos casos. La reforma no supone ninguna merma al derecho a la tutela judicial efectiva, ya que ha tenido en cuenta la doctrina del Tribunal Constitucional (TC) según la cual la tasa responde al principio del pago del coste del servicio que presta la Administración de Justicia, y en ningún caso superará dicho coste.

Tasas en lo social
Las tasas ya existentes desde primera instancia en el Orden Civil y en el Contencioso Administrativo se aplicarán también en lo Social, pero solo en segunda instancia. Es ahí donde se produce la mayor subida, pues recursos que hasta ahora eran gratuitos, como el de súplica o el de casación, pasarán a costar 500 y 750 euros, respectivamente. Seguirán sin tener coste alguno, en este ámbito, los recursos ordinarios y demás modalidades procesales y los de monitorio.

En el orden civil subirán las tasas para los procesos verbal y cambiario, que pasan de 90 a 150 euros; las correspondientes para procesos ordinarios se incrementan de 150 a 300, y en el proceso monitorio suben también de 50 a 100 euros. Las tasas para ejecuciones extrajudiciales y concursos necesarios se elevan de 150 a 200 euros, en los recursos de apelación habrá que pagar 500 euros más -de 300 a 800- y en los de casación e infracción procesal suben un 100% pasando de 600 a 1.200.

En la jurisdicción contencioso-administrativa, por último, suben las tasas en los procesos abreviado (de 120 a 200 euros) y ordinario (de 210 a 350), así como en los recursos de apelación, que pasan de 300 a 800 euros, y de casación, de 600 a 1.200. El Gobierno ha introducido, además, una nueva tasa por el alta y modificación de fichas toxicológicas en el registro de productos químicos comercializados.

Según la estimación del propio ministerio de Justicia, si se mantuvieran los datos de 2010, cuando se recaudaron 172 millones de euros a través de esta vía, esa cifra podría alcanzar los 300 millones con las nuevas tasas.

En cuanto a la gestión, el anteproyecto también contempla, entre sus novedades, que los procuradores y abogados podrán facilitar el pago, y se establecerá la posibilidad de revisar la liquidación de la tasa durante la tramitación del procedimiento judicial.